¿Sabí­as que la revista People tuvo que acondicionarle, en una producción, un camerino de cuarenta metros cuadrados, complacerla con el mejor sushi de Miami, vitaminas azucaradas y toallas blancas perfumadas, aparte de varias botellas de agua mineral? Pero lo más curioso de todo esto fue que no utilizó nada de lo que pidió; caprichos de diva.

Paulina Rubio

Otras de las excentricidades de Paulina, cuando realiza conciertos enví­a con anticipación una lista de peticiones:

Su habitación debe ser de color negro y debe tener un espejo de cuerpo entero, una silla para maquillarse y debe estar decorada con velas. En lo que se refiere a la comida, pide una bandeja de quesos, jamón y bebidas energéticas.

Su escenario debe medir exactamente dieciocho metros de ancho por doce de largo. Además, Paulina exige que el camerino del concierto sea, al igual que su habitación en el hotel, totalmente negro con velas, que tenga un aroma de incienso, y no pueden faltar las botellas de vodka y el agua Evian.

¿Sabí­as que en otro de sus conciertos, Paulina cambió de parecer y exigió un camerino muy colorido? Sí­, y también solicitó 18 perfumes distintos y varias botellas de tequila. ¿Qué hará con tantos perfumes? … ¿Se los llevará a casa?